Hambre de amor
que me termina devorando.
Hambre de amor que me termina devorando.
Este es para mis amigas, que me han dejado ser el hermosamente roto humano que soy, y que si no fuera porque puedo ver cómo ellas aceptan todos mis vacíos, probablemente yo no podría ni voltearlos a ver.
Espero que en este escrito yo pueda ser esa amiga para ti,
como ellas lo han sido un millón de veces para mí.
Se viene uno muy vulnerable.
Espero que lo leas con tu alma,
no con tus ojos.
Con tu corazón,
no con tu lástima.
Cargo un vacío desde que tengo memoria…
A veces siento que es normal, otras veces me siento increíblemente sola en el proceso.
Con los años la vida me ha guiado a amigas con la misma hambre de amor que yo.
Con esos vacíos que nos dejó alguna cicatriz de la infancia queriendo tener el “felices para siempre” para que nuestra vida sea valiosa.
A veces me logro mentir,
me logro convencer de que siempre voy a estar bien si no me pasa,
porque tengo a mis amigas —que sé que son el verdadero amor de mi vida—.
Pero ellas no pueden rellenar ese vacío.
Este eco profundo de mi corazón que cargo con culpa, vergüenza —madres, qué fuerte es tener vergüenza de algo que siento—, vergüenza de querer tanto ser amada.
Como si el amor propio debería de rellenar el vacío de no encontrar a nadie más.
Pero no. En mi caso no lo rellena.
Sé que siento un amor profundo por mí,
y eso no quita el deseo de querer que alguien más también lo sienta hacia mí.
En este escrito no vas a encontrar la cura a ese vacío, no me la sé, y ni siquiera sé si existe.
Alguna parte de mi ser cree que es Dios, pero tal vez es porque sé que eso es lo que se dice en los 12 pasos (AA).
En este escrito tal vez encuentres un abrazo, una persona que siente la misma hambre insaciable de amor que tú.
Encuentres que no estás solo en ese dolor.
Y eso es lo único que yo puedo hacer por ti —que a la vez lo hago por mí—.
Hablar con tanta verdad mía, sosteniendo mi vergüenza y culpa con orgullo, para poder abrazar la tuya.
Porque sé que no estoy sola en este vacío.
Mi necesidad de ser amada se siente demasiado grande, y me ha costado el actuar de formas que literalmente cualquier persona cuerda no haría.
He renunciado a una vida hermosa por seguir a un “amor de mi vida” a cortar marihuana en una van mientras sufría una depresión por claramente haberme abandonado.
He perdonado que alguien me ponga el cuerno para que no me deje.
He estado al borde del suicidio porque otro “amor de mi vida” decidió irse de mi lado.
He dudado si quiero ser mamá porque con quien estoy no quiere ser papá.
He pasado incontables noches de insomnio y llenas de ansiedad por hombres que ni siquiera logran ver quién soy,
o peor aún,
ni les interesa saberlo.
He dejado que alguien me toque con la esperanza de que a cambio escuche un “te amo”.
Y podría hacerte un escrito entero de todas las veces que mi hambre de amor me ha dejado quedarme en mesas donde lo único que me están sirviendo son migajas de atención.
-Y aun siendo consciente de esto, lo sigo haciendo-.
Y lo cargo con culpa aunque sé que soy inocente.
No porque no he tomado decisiones con los dolores de mi corazón, sino porque esos vacíos son mucho más grandes de lo que yo tan siquiera soy capaz de ver.
Soy inocente porque entiendo que crecí bombardeada, obsesionándome con ser lo suficientemente atractiva (más flaca, sin celulitis, horas viéndome al espejo para perfeccionarme).
Además de eso, inteligente, trabajadora, linda, buena ama de casa, que además pueda cuidar a los hijos, pero no dejar de ser empoderada y seguir lo que se necesita de mí, porque si me salgo del deber ser, dejo de ser deseable para los hombres.
Me he convertido en un proyecto de convertirme en el producto donde me tengo -y a la sociedad- que estar probando constantemente que soy valiosa para que alguien me elija.
Y que si no lo logro, estoy fallando.
y a mis 33 años por más y que yo se que no, una parte de m siento que si estoy fallando.
Y que no importa nada de lo que he logrado manifestar en mi vida,
porque sigo sin ser suficientemente “perfecta” para ser elegida por alguien más.
Me he convertido en un producto esperando que alguien me compre como suficiente.
Y me duele.
Me duele ser consciente de todo esto y aun así no tener la capacidad de dejar de sentir ese deseo tan profundo de sentirme suficiente para que alguien más me elija.
Me duele ir a bodas y sentir que todos me ven con lástima porque a mí no me ha llegado —y en ese “todos” incluyo a lo que veo en el espejo—.
Me duele la lástima.
Me duele la carga de sentir que hay algo mal conmigo,
aun sabiendo cognitivamente que no lo hay.
Pero hay información que la cabeza entiende y el corazón,
cuando está tan roto,
no tiene la capacidad de procesarla,
y mucho menos sostenerla.
Y este escrito no tiene forma de sanarte, solo de acompañarte.
Porque quiero abrazar ese vacío en ti que se siente solo, y no lo está.
Ese vacío que elige a personas que no te sostienen como te lo mereces,
porque tienes la esperanza de que alguien más logre quitarte ese dolor tan profundo.
Ese vacío que te hace sentir que le tienes que vaciar absolutamente todo tu amor al corazón de alguien más,
aun cuando eso te deja vacío,
porque no sabes amar de otra manera.
Ese vacío tuyo que vive buscando quien sostenga tu herida para siempre,
y que se llena de ansiedad y dolor constantemente.
Ese vacío que hace que te importe tanto el corazón ajeno que abandonas el propio,
y también te terminan abandonando.
Ese vacío tuyo que también tiene culpa por no poder rellenarlo con amor propio,
ni logros, ni amigos, ni metas, ni dinero.
Ese vacío tuyo que has aprendido a cargar con tanta vergüenza que sabes que te quedas en lugares que no son para ti con tal de no volver a estar solo,
porque ese vacío es el más vacío de todos.
Ese vacío tuyo que te da miedo voltear a ver.
Ese vacío tuyo que te estoy diciendo que también late en cada célula de mi ser.
Ese vacío nuestro que a veces siento que jamás seré capaz de respirar plenamente sin dejar de sentirlo.
Ese vacío que por más que intento abrazar,
mis brazos no terminan de sostener.
Ese vacío que veo en tantas mujeres que admiro.
Ese vacío que veo en tantos corazones como el mío.
Ese vacío que aunque sé que está lleno de amor,
no logro sentirlo.
Te agradezco por tener ese vacío como el mío.
Porque aunque tu amor jamás va a poder rellenar mi vacío —ni el mío el tuyo—,
por lo menos sé que no estoy sola adentro de él.
Espero que esto te haga sentir acompañado.
Si algo te sirvió, espero que lo compartas con quien sabes que también está viviendo este vacío.
Porque si algo he aprendido, es que yo no puedo sanar a nadie, pero me puedo permitir ser tan hermosamente humana —con toda mi vulnerabilidad y vacíos— que haga a quien me lea sentirse por lo menos un poquito menos solo en esta escuela de vida.
Y antes de despedirme,
quiero aclarar algo que es todavía más doloroso.
En este momento estoy en una relación, sin duda en la que más sostenida me he sentido.
Y aun así, el miedo al abandono y a repetir el ciclo es tan grande que ni siquiera me he podido —obvio estoy intentando y lo voy a lograr— dejarme amar como quiero.
Porque esa hambre de amor me ha dejado tan vacía que ya no confío en que alguien más quiera sostenerla.
Estoy aprendiendo que a veces el vacío no solo duele cuando no hay amor,
también duele cuando sí lo hay,
porque amar de verdad implica confiar,
y confiar implica el riesgo de que se vuelva a ir,
y ese es un riesgo que el amor siempre te va a pedir tomar.
Así que me parece irónico que puedo tener hambre de amor, aun cuando soy totalmente amada.
Espero que este escrito te haya gustado.
La manera más hermosa en la que me puedes ayudar a seguir persiguiendo mi sueño de escribir es compartiéndolo, dándole like o dejándome cualquier comentario.
No sabes la diferencia que hace en mi vida sentir tu apoyo.
A veces siento que debería cambiar de chamba,
y son esos mensajes los que me mantienen emocionada por seguir creando.
P.S
Estoy feliz con mi ipad aprendiendo a mejorar mi diseño haha prometo mejorarlo pronto.




Pd: se me olvidó decirte..!!! Tengo un amigo italiano al cual le envío tus escritos semanales y me dijo que eres muy talentosa que le da placer leer este tipo de textos, y has logrado expandir su vida y ahora se cuestiona muchas cosas para bien. Si tocas corazones!
Wow Ali que introspección tan honesta. Y fíjate que ayer hablaba con una amiga de cómo siento que si en un momento dado sentía ese vacío y esa hambre de ser amada, de ser elegida- y me perdí mucho a mí y me lastime. La escasez que sentía en su momento y como poco a poco me tocó aprender a sostenerme a mí- a buscarme, a encontrar que ese vacío no lo iba a venir a llenar nadie si yo misma no lo llenaba primero. En este momento de mi vida estoy en paz, soltera, no busco ni tengo ya hambre de encontrar amor- porque soy amor lo tengo- vive en mi. Me rodea con mi familia, con mis dos perritos- ellos si han sido el amor más puro que ha sostenido mi alma. Entonces por hoy aprendí que si llega ese amor un día- ojalá sea el que se quede para toda mi vida- porque si emocionalmente ya no tengo como que la misma energía para gastarla una y otra vez y se quede las personas vienen a la vida de una por una razón o temporada pero el tiempo y el universo lo dirán. Como siempre Ali tus escritos me hacen analizarme cañón pero desde una perspectiva más transparente y honesta conmigo misma transitando mis emociones con más amor propio. Gracias 🤍